La historia comienza en la Viena de 1907, en el momento en que Gustav Klimt decide pintar a Adele Bloch Bauer, una joven de la alta sociedad vienesa. La demanda de la familia Bloch Bauer, rica y poderosa, es clara: Klimt debe capturar la esencia de su esposa, una figura de impecable elegancia y poder. […]
Usamos cookies para asegurarnos de darte la mejor experiencia en nuestra web. Por lo que Si continúas en la web, asumiremos que estás de acuerdo.